Yo trabajo como Nómade Digital

Yo trabajo como Nómade Digital

 

Los nómades eran las comunidades antiguas que se trasladaban de un lado a otro, sin establecerse permanentemente en un solo lugar. Eran itinerantes y no sedentarios. Sin embargo, hoy día el concepto se relanza y existimos los nómades digitales. Un grupo de emprendedores y freelancers que trabajan desde su computador con total independencia de locación.

Hace 6 meses que trabajo mientras recorro Asia. Hay países donde ha sido complejo por la calidad del internet, como India, pero en otros donde hay toda una cultura urbana dedicada a este grupo. Chiang Mai en Thailandia y Bali en Indonesia, son los favoritos de la comunidad nómade.

Actualmente estoy viviendo en Canggu, Bali. Me levanto, voy a practicar yoga, me subo al scooter y pasando por campos de arroz, mucho verde y playa, llego a Dojo, el coworking donde estoy trabajando. Hay una piscina, la gente está en short, descalza y tomando agua de coco. Nunca me había sentido tan creativa y motivada por mi trabajo, y es que en ese escenario es imposible que falte la inspiración, y si falta, caminas 5 minutos te metes a la playa y luego vuelves.

Los co-work son espacios comunes donde los “nómades” se reúnen a trabajar. Compartes la mesa con personas de todo el mundo que están creando contenido, vendiendo, diseñando, programando, etc. desde su laptop hacia diferentes destinos.

Cuando trabajas remoto estás solo frente a la pantalla de tu computador y hacer comunidad es clave. Un par de veces a la semana nos reunimos y hacemos workshops de los temas de expertiz de cada uno (he podido aprender un montón de cosas nuevas!) o bien, mesas de brainstorming para colaborar en los desafíos de los demás.

¿Es un trabajo? Por supuesto que sí! Aunque en Chile suelen preguntarme cuándo se acaban mis vacaciones, esto es una manera de trabajar. Es una invención, la posibilidad de que el trabajo tenga otro lugar en la vida y no sólo la de ser la actividad que te permite ganar dinero.

¿Suena idílico, no? Sí, lo es, pero como todo, tiene sus desafíos.

  • Necesitas de mucha disciplina, la tentación de volverte turista de vacaciones es tremenda, o bien, como no hay una estructura externa con la que cumplir, puedes obsesionarte y pasar jornadas maratónicas frente al computador.  Hay que preocuparse de crear rutinas aunque estés en espacios que van cambiando,  si no,  se vuelve demasiado cansador.
  • Por otro lado, tienes que ser muy activo en crear redes y comunidad, de lo contrario estás solo con tus ideas y todos sabemos que dos piensan mejor que uno.
  • Y el más importante, para llegar aquí hay que atravesar paradigmas, renunciar voluntariamente a la idea de estabilidad y jugártela por inventar algo a tu medida. No todos están dispuestos o quieren hacerlo, pero la recompensa es increíble!

Durante este tiempo me he dado cuenta que como sociedad tenemos mucho miedo a la libertad y solemos asociarla con descontrol, o tenemos la etiqueta de que los que disfrutan y son libres, no trabajan, no producen o no tienen responsabilidades.

En mi experiencia, y por lo general es compartida con los otros nómades, desde que trabajan remoto, sus emprendimientos crecieron, rentabilizaron mejor sus horas de trabajo y mejoraron su calidad de vida. Pero, para llegar a eso fue necesario antes inventarlo, aprenderlo y saber manejarlo.

Generaciones atrás la lucha era por asegurar cuestiones básicas: techo y comida eran una preocupación para nuestros abuelos o bisabuelos, muchos de ellos estaban lejos de poder pensar en la calidad de vida, ellos debían pensar en sobrevivir. Sin embargo, gracias a esa lucha hoy habemos generaciones que podemos optar a decisiones diferentes. Puedes seguir viviendo en la lógica anterior de sobrevivencia o puedes empezar a tomar decisiones por tener una vida que disfrutes.

Puedes usar tu libertad para el descontrol si así lo quieres, o también puedes usarla de manera creativa para tener la vida que quieres tener y de esta manera impactar y luchar por que todos puedan tener derecho a hacerlo.

En mi caso, las plataformas digitales me han servido para difundir estrategias que nos permitan saber cómo hacernos cargo de nuestra propia salud, de respetar los tiempos de nuestro cuerpo y no sólo de nuestra mente, de aprender a cuidarnos a través de las medicinas antiguas y de la naturaleza. Y creo que de alguna manera lo de ser nómade digital para mi tiene que ver con esto, con una respuesta singular a mi pregunta por los propósitos personales y comunitarios, y al lugar que puedo darle en esa búsqueda a la libertad, disfrute y pasión.

Fotografías cortesía de dojobali.org

AUTOR

Francisca Vargas R.
Psicóloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Postgrado en Medicina Ayurvédica de la Gujarat Ayurved Medicine of India.  Creadora de la plataforma Ayurverde, portal digital desde donde desarrolla recursos web para ayudar a mujeres en el cuidado de su salud. Actualmente ha trabajado con más de 400 mujeres y tiene una comunidad de 15.000 personas que participan de sus actividades online. www.ayurverde.cl / hola@ayurverde.cl 

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