Mujeres en la Cuarta Revolución Industrial

Mujeres en la Cuarta Revolución Industrial

Hace pocos días se realizó en Santiago, Chile el IV Foro de Empresas por la Igualdad (4th Global Forum on Business for Gender Equality). Linda Scott, profesora de Oxford, estuvo ahí y escribió un interesante artículo sobre el rol de las mujeres en la 4ta Revolución Industrial. Esta 4ta Revolución es considerada una nueva era en la economía dominada por la Tecnología -robots, nanotecnología, etc- y que se sobrepone a las revoluciones previas en la Agricultura, Industria e Información.

Según señalan algunos expertos, las mujeres ya están sub-representadas en la industria de la tecnología, y por tanto la automatización hará que ellas en particular se vean mayormente perjudicadas al perder empleos a una velocidad 5 veces mayor a la de los hombres (leer más).

Pero, Linda Scott advierte, debemos tener cuidado con esa ‘vieja canción’ que dice que las mujeres “no son inteligentes, que son malas para las matemáticas, que no son comprometidas con su trabajo o no dan la confianza suficiente, no pueden ser líderes”, o que “son tontas porque precisamente siguen eligiendo el tipo de trabajo equivocado, porque por supuesto, lo único que les importa es tener hijos”.

CUIDADO! Que los datos dicen otra cosa:

  • Hoy, a nivel mundial, las mujeres tienen más grados académicos que los hombres (bachiller, título profesional, master y doctorado).
  • La brecha matemática de género se cerró hace 20 años: hombres y mujeres son igualmente competentes en este ámbito. Las mujeres puntúan alto en contextos donde existe igualdad, mientras que tienen un bajo desempeño en contextos donde prima la inequidad. Esto sugiere que son los estereotipos y las barreras de acceso, no la falta de habilidad, la que explicaría esta brecha matemática.
  • Hombres y mujeres hoy toman clases de matemática, ciencia y computación en números equivalentes en enseñanza media.
  • En algunas universidades top a nivel mundial, hombres y mujeres están ingresando a carreras asociadas a tecnología en proporciones iguales.

El problema hoy -señala Linda- no es el ingreso de las mujeres al ámbito de la tecnología, sino su permanencia en él. De hecho, actualmente en Latinoamérica hay 30% más de mujeres que hombres estudiando en la Universidad (fuente). El problema está entonces en que los ambientes de trabajo de esta industria están dominados por hombres lo que desincentivaría que las mujeres se mantengan en ellos, entre otras cosas, porque perciben salarios menores que los hombres por exactamente el mismo trabajo (fuente).

Entonces, lo que necesitamos para reducir las brechas de género, son ambientes de trabajo respetuosos y colaborativos en que las mujeres: no reciban comentarios peyorativos, que se las etiquete como agresivas por comportamientos en que un hombre es tildado como “decisivo”, que tengan el mismo acceso a oportunidades de desarrollo en el trabajo, y que no sean disminuidas a las tareas de menor importancia como traer el café, tomar notas, entre otras cosas. (Leer más)