Mi vida como emprendedor #2: Sentir la calle

Mi vida como emprendedor #2: Sentir la calle

 

Una de las competencias más importantes que debe tener todo emprendedor y trabajador independiente es saber sentir la calle. Si sueñas con tener de inmediato un escritorio full equipado similar al que tenías en tu antiguo trabajo en el cual esperabas cómodamente a tus clientes, te lamento informar que esto no será así. Al menos en el corto plazo.

Pasarás largas tardes en cafés y restaurantes con tu computador portátil, tratando de disimular la vergüenza de quedarte varias horas pidiendo lo más económico de la carta, o simplemente un cordillerano: el tradicional vaso con agua y hielo. Pasarás de reunión en reunión en donde eres tú quien se mueve al destino cargando una mochila que día a día va subiendo de peso. La calle empieza a convertirse en un paisaje habitual.

A ratos, en los días de calor, extrañarás el aire acondicionado que antes tenías. En los días de frío y lluvia vendrá a tu mente el tibio calor de la calefacción y aquel café que preparabas en el casino de tu antiguo trabajo. Pero ahora estás sentado en un banco de una plaza tratando de poner tu mejor cara y entusiasmo para afrontar una nueva reunión con incierto destino de su resultado.

¿Lograré cerrar un nuevo cliente? Cierras los ojos, respiras y te llenas de entusiasmo señalando que así será. La persona con la cual me reuniré verá en mis servicios la solución perfecta a su problema. Yo soy su mejor opción te repites una y otra vez, e inicias el camino.

Sales con una sensación de extraña incertidumbre. ¿Debo celebrar? ¿Debo llorar? Nuevamente la calle te recibe y sientes tu mochila con aún más peso. A ratos te sientes como Wally perdido en la ciudad tratando de encontrarte a ti mismo. De reconocerte en medio de la multitud.

Tienes la opción de dejar todo por hoy, tomarte una cerveza y retomar mañana la travesía. Las personas que disfrutan de los parques y plazas en pleno horario laboral te dan la esperanza que pronto tu estarás como ellos, disfrutando en completa libertad mientras tu computador te espera en una hermosa y segura oficina.

La calle es la primera oficina de todo emprendedor. Es la cancha de tierra en la cual se inicia todo jugador. El escenario donde te vas curtiendo de entereza y perseverancia de cara al futuro. Si no sabes vivirla, mejor no emprendas. Si no aprendes a quererla, te perderás uno de los aspectos más lindos que te entrega la independencia laboral.

AUTOR

Jorge Aguirre
Especialista en gestión de organizaciones sin fines de lucro y emprendimiento con propósito social. Posee 7 años de experiencia continua en fundaciones, corporaciones y proyectos de la sociedad civil desempeñándose en cargos tales como director ejecutivo de Fundación Trabajo en la Calle  y gerente de la Incubadora Santiago Innova. Ha desarrollado diversas consultorías en materia de gestión social, intervención comunitaria y emprendimiento social.