La inversión en tecnología no asegura mayor productividad

La inversión en tecnología no asegura mayor productividad

En un reciente artículo publicado en el blog de Management de la London School of Economics (LSE) por Sofía Klapp, se recogen los puntos de vista de la Directora del programa de Magister en Sistemas de Información e Innovación Digital de LSE para explicar el concepto de enfoque socio-técnico a la inversión tecnológica y cómo puede ayudar a las organizaciones a evitar la Paradoja de la Productividad.

Como consultor para proyectos de innovación y TI, he visto con frecuencia cómo los ejecutivos del nivel ditrectivo y los expertos en TI de las organizaciones, se comprometieron a invertir enormes cantidades de dinero en nuevas tecnologías, y finalmente no alcanzaron sus objetivos de productividad e innovación.

En el corazón del programa de LSE está la idea de un enfoque “socio-técnico”, donde se combinan tanto el contexto social, como los aspectos técnicos de los negocios. 

La paradoja de la productividad:

Se ha estudiado continuamente la relación entre inversión tecnológica y productividad. Desde la llegada de los computadores a las organizaciones, varios académicos y profesionales han tratado de medir el impacto de la inversión en tecnología en el desempeño organizacional y en el crecimiento económico nacional.

Como era de esperar, las expectativas puestas en estas nuevas tecnologías se dispararon y las compañías proyectaron grandes resultados. Sin embargo, los estudios no han encontrado una relación positiva entre dicha inversión y la productividad de una empresa.

Un nuevo enfoque para aprovechar al máximo la tecnología:

Surgieron varias teorías para explicar esta paradoja de la productividad, pero la explicación más aceptada y creíble fue el rediseño de procesos de negocios, prácticas de trabajo, nuevas habilidades o incluso cambios significativos en la estructura de la industria aprovechada por las nuevas tecnologías.

Estos estudios revelaron algunos “activos ocultos e intangibles” que mediaron las relaciones entre la inversión en tecnología, el rendimiento empresarial y la innovación. Algunos ejemplos conocidos de complementariedades organizativas en la práctica fueron Amazon y Dell. Mientras que el primero cambió la forma en que interactuaba con los clientes al personalizar la experiencia de compra, el segundo transformó sus operaciones, estructuras y prácticas internas para lograr una gestión de inventario justo a tiempo.

Una lección clave de este descubrimiento es que el valor comercial de las nuevas tecnologías está limitado menos por su capacidad computacional y más por la capacidad de los gerentes para inventar nuevos procesos, procedimientos y estructuras organizacionales que aprovechan esta capacidad.

“Los gerentes deben conocer el rol clave de los elementos sociales en relación con la tecnología, como la política, la cultura, los valores, las instituciones e incluso las regulaciones”. ¡Y de eso se trata el enfoque sociotécnico!

¿Qué significa el enfoque sociotécnico?

El enfoque socio-técnico significa entender cómo la tecnología interactúa con el contexto social en el que está inmersa.

Según la profesora Avgerou de LSE:

“Incluye la consideración de elementos sociales como la cultura, la estrategia, las personas y las situaciones socioeconómicas, para reorganizar o transformar la organización a través de la tecnología”

La paradoja de la productividad en la era de la Inteligencia Artificial y Blockchain

La Inteligencia Artificial (AI) y Blockchain son las nuevas tecnologías que prometen ventajas competitivas para las empresas que desean disrumpir sus industrias. Pero no olvidemos las lecciones del pasado. Invertir en estas tecnologías no garantiza, por sí solo, ganancias de eficiencia para una organización.

Los académicos han comenzado a hablar sobre la Paradoja de Productividad Moderna, argumentando que AI aún no ha entregado el mayor rendimiento económico esperado, debido a retrasos en la implementación de la transformación organizativa requerida.

Según la profesora Avgerou:

“Hay demasiado pensamiento abstracto sobre estas nuevas tecnologías. Comenzaremos a ver resultados en la medida que las personas empiecen a pensar y actuar en su aplicación en contextos específicos”.

Por ejemplo:

¿Cómo se puede implementar la IA en un dominio específico?. Para este propósito, preguntas como las siguientes son útiles:

  • ¿Cuáles son los principales actores?
  • ¿Cómo son las relaciones de poder?
  • ¿Cuáles son las estructuras y procesos organizacionales?
  • ¿Cuáles son los beneficios y riesgos de aplicar la IA de una manera particular?

¡La naturaleza del contexto social es la clave!

¿Cómo podemos aprovechar al máximo la inversión tecnológica de hoy?

Propuestas para aprovechar la máximo la nueva tecnología:

  1. La productividad, sigue siendo un problema con las nuevas tecnologías: Centrarse solamente en la inversión tecnológica es una receta para el desastre, es necesario, pero no es suficiente sin los cambios organizacionales requeridos.
  2. Desarrollar una comprensión de las aplicaciones tecnológicas en un contexto específico: Siempre hay demasiado “pensamiento abstracto” sobre las nuevas tecnologías, las tendencias, como AI y Blockchain, no son una excepción. Para aprovechar el potencial de una nueva aplicación de tecnología, es crucial tener en cuenta el contexto sociotécnico específico donde se puede aplicar.
  3. Lograr resultados empresariales asombrosos transformando organizaciones, a través de tecnologías: Los mayores impactos en la productividad y la innovación serán consecuencia del diseño de las transformaciones organizacionales potenciados por las nuevas tecnologías.
  4. Sea paciente y realista sobre cuándo puede comenzar a medir impactos significativos: También enfrentará algunos obstáculos en el camino. Las inversiones en tecnología generalmente tienen el mayor efecto a largo plazo, por lo que son necesarios años de adaptación y aprendizaje antes de alcanzar resultados asombrosos.

 

Sofía Klapp tiene una licenciatura en psicología organizacional, además de diplomas en administración de negocios e innovación y emprendimiento. Su experiencia en proyectos de tecnología en una consultoría de TI global le permitió comprender las complejidades estratégicas que conlleva la transformación digital, alentándola a continuar su Maestría en Gestión de Sistemas de Información e Innovación Digital (MISDI) en LSE.