Gestionando Multi Generaciones en el Trabajo

Gestionando Multi Generaciones en el Trabajo

 

En un reciente evento realizado en la prestigiosa London School of Economics, un panel de expertos discutió sobre las claves de cómo gestionar la diversidad de generaciones en el lugar de trabajo.

Las diferentes cohortes generacionales surgieron como una forma de categorizar la sociedad, bajo el supuesto de que un colectivo sometido a similares eventos históricos, sociales, tecnológicos y culturales tendría experiencias y características comunes. Así, cada generación definida tendría un patrón de comportamientos previsible. Típicamente hablamos de 5 generaciones:

  • Generación Silenciosa (1920-1940) que se asocia a la jerarquía y la autoridad
  • Baby Boomers (1940-1960) que se relaciona al trabajo duro
  • Generación X (1960-1980) vinculada más al individualismo y foco en la familia
  • Millennials (1980-2000) asociados al emprendimiento y la mejora a escala global
  • Generación Z (2000-2020) altamente relacionado a la conectividad

Si bien no todos están de acuerdo en que esta es la forma “correcta” de analizar la sociedad, debido a la variabilidad que se puede encontrar dentro de una misma generación o la importancia del propio ciclo de vida (los de la generación X que iniciaron su vida profesional podrían ser parecidos a los millennials en un momento de vida similar), este marco general sí ofrece una forma de conceptualizar a los grupos sociales que puede ser de utilidad, tal como también lo son la cultura nacional o las características de personalidad.

Los expertos reconocen que sí es muy importante comprender que esta es una teoría sociológica y no psicológica, por lo que cuando hablamos de las generaciones estamos apuntando a los promedios: no podemos hablar de personas individuales cuando estamos analizando colectivos completos.

El debate en el caso de las diferentes generaciones en las organizaciones se centra alrededor de la pregunta: ¿existe una identidad particular de cada generación en el trabajo?. Los expertos señalan que las multigeneraciones son un aspecto más de la diversidad que se evidencia en las organizaciones, y que si bien pueden identificarse patrones y tendencias -por ejemplo en los medios preferidos para comunicarse, pasando desde las interacciones cara a cara, teléfono, mail, whatsapp a slack-, sí coinciden en que es importante no caer en estereotipos.

Las organizaciones que son exitosas en manejar las multigeneraciones reconocen las diferencias y las gestionan, para asegurarse de obtener un resultado positivo. Lo hacen fundamentalmente de 4 maneras:

  1. Entrenan a sus líderes para trabajar con personas con características diversas
  2. Celebran el espíritu emprendedor e innovador que suele provenir de los profesionales más jóvenes
  3. Buscan entender mejor a su consumidor a través de sus colaboradores, por ejemplo a través de la práctica de reverse mentorship, en la que un empleado mayor y otro más joven trabajan juntos y aprenden el uno del otro.
  4. Generan equipos de proyecto diversos en habilidades en los que los empleados comparten sus experiencias y los profesionales jóvenes aportan principalmente la innovación, y los de más experiencia ayudan a gestionar los riesgos.

Si bien pueden existir diferencias generacionales a nivel de grandes grupos, los expertos coinciden en que la mayoría de las personas, sin importar la edad, queremos trabajar contentas y comprometidas poniendo en práctica nuestras habilidades y aprendiendo de y con otros (lider coach). Lo principal, para salir victorioso como empresa, es reconocer posibles sesgos entre empleados y usarlos a favor de la compañía, generando acciones como las descritas arriba para poder superar las diferencias temprana y positivamente.

El desarrollo tecnológico y el avance de las generaciones ha puesto desafíos importantes a la hora de identificar puntos de encuentro en la forma que trabajamos con otros, diferentes a nosotros. Así, los trabajadores senior tienen el desafío de comprender a las generaciones más jovenes, y entender, por ejemplo, que estar en el smartphone puede significar también estar trabajando y ser productivo, mientras que los más jóvenes deben aprender a escuchar a los mayores y valorar su experiencia, superando el constante deseo de inmediatez.

En este diverso y cada vez más “tecnologizado” mundo laboral, esto es lo que aconsejan los expertos:

  • Debemos saber cuándo cambiar de canal de comunicación para elegir sabiamente el método a utilizar y no privilegiar simplemente la rapidez de comunicación, sino también mayor conexión e intimidad. Las redes sociales pueden ser una buena forma de iniciar conversaciones, pero no parecen ser tan efectivas para profundizar y conectar realmente con el otro.
  • Usar la información digital para conectar con el mundo real. Podemos tener diversas redes y fuentes de información para estar al día de acontecimientos de nuestros contactos (por ejemplo, un nuevo trabajo, nacimiento de un hijo, etc). Se aconseja usar esa información para conectar en el mundo real en una próxima conversación significativa cara a cara, o también por qué no, para enviar una nota fisica de felicitación o un regalo.
  • Propósito en lugar de dinero. Si bien, los millennials son quienes más se han relacionado a la búsqueda de significado en el trabajo, el estar personalmente conectado con lo que hacemos, es algo relevante para todas las personas. El respeto, la escucha y el desafio debieran ser comunes para todos en el trabajo. Las organizaciones deben constantemente preguntar y preguntarse, ¿qué podemos mejorar y cómo podemos hacerlo diferente?