El Lado Oscuro de la Independencia Laboral

El Lado Oscuro de la Independencia Laboral

 

“El hoy del emprendedor es difícil, y el mañana es aún más difícil. Pero el día después de mañana es hermoso. El problema es que la mayoría muere en la noche de mañana”. 

– Jack Ma | Fundador y Presidente Ejecutivo de Alibaba Group

Sentir soledad es uno de los dolores más difíciles de sobrellevar en todo ser humano y es, sin temor a equivocarme, la segunda causa de deserción de los emprendedores después de la falta de recursos económicos. Los amigos secretos ya no están, tampoco la celebración de fiestas patrias ni los happy hours después del trabajo. Aparece cada vez más seguido una mesa -mitad comedor, mitad escritorio- con un computador portátil que al abrirlo se puede ver el reflejo de tu rostro solo. Completamente solo.

Ese es el marco que se va repitiendo día a día al emprender, sobre todo en aquella etapa inicial en la cual no sabes si estás avanzando sobre un camino pavimentado o bien hundiéndote en un pozo de arenas movedizas. Esa dualidad no deja de aparecer y la hora del almuerzo te vuelve a recordar esa maldita soledad. Corres tu computador e instalas un plato de comida que desaparece en no más de 15 minutos. Y vuelves a empezar.

El sueño millennial de ser tu propio jefe y líder de una gran organización a ratos se ve como un futuro tan lejano que sueñas con salir corriendo y hablar con la primera persona que se te cruce pensando -de manera ingenua- que te dará algún consejo express para lograr el éxito. Pero esa persona parece no llegar y en su reemplazo divisas a jubilados paseando a sus perros que por el sólo hecho de entablar tu primera conversación del día le preguntas cómo se llama el can.

¿Alternativas? La primera y más usada; desertar y buscar nuevamente trabajo como dependiente. Según datos del Ministerio de Economía en Chile 40% de las pymes mueren durante los primeros 3 años y un 60% deja de existir antes de 7 años. La segunda; conocer el lado b de emprender antes de empezar y anticiparse a las adversidades. De la soledad y otras cargas emocionales que conlleva emprender se habla poco, es más sexy hablar de la libertad y un futuro económico prometedor.

¿Las autoridades tendrán que hacerse cargo de los perjuicios emocionales de los emprendedores? Probablemente sí, de lo contrario la tasa de deserción temprana seguirá en aumento. En estas columnas introductorias para Futuro del Trabajo hablaremos -en primera instancia- del lado oscuro de la independencia laboral. Luego vendrán los aspectos positivos del emprender, los arcoiris y probablemente terminemos conversando sobre felicidad.

Nos leemos pronto.

AUTOR

Jorge Aguirre
Especialista en gestión de organizaciones sin fines de lucro y emprendimiento con propósito social. Posee 7 años de experiencia continua en fundaciones, corporaciones y proyectos de la sociedad civil desempeñándose en cargos tales como director ejecutivo de Fundación Trabajo en la Calle  y gerente de la Incubadora Santiago Innova. Ha desarrollado diversas consultorías en materia de gestión social, intervención comunitaria y emprendimiento social.