Cómo mantener el Alto Rendimiento en el Trabajo

Cómo mantener el Alto Rendimiento en el Trabajo

Los ejecutivos de empresas persiguen un alto desempeño sostenido para ellos y sus equipos, ante los cambios rápidos y la creciente presión. Pero la fuente de tal desempeño es tan escurridiza como la fuente de la juventud. Los estudiosos del management han buscado durante mucho tiempo identificar con precisión qué hace que algunas personas prosperen bajo presión y otras colapsen o se rindan.

En un reciente articulo de Harvard Business Review se puede rescatar el trabajo del Dr. Jim Loehr y el Dr. Jack Groppel, quienes lograron definir los principios eficaces para administrar la energía y ampliar la capacidades en el trabajo, a través del estudio de deportistas de alto rendimiento. Esto aplica especialmente en entornos altamente competitivos. Al poner estos principios en práctica, sentirás que estás viviendo una vida más productiva e inspiradora, sin el costo de tiempo para usted, su familia o su trabajo.

4 Principios Claves:

1. El compromiso total requiere el uso de 4 fuentes de energía

  • Física: Proviene de la unión de la glucosa (lo que comemos) y el oxígeno (lo que respiramos). Este es el requisito fundamental para la supervivencia. La energía física afecta a otras energías. Esto quiere decir que si no tenemos suficiente energía física, es difícil que tengamos otras dimensiones funcionando correctamente. Por esta razón, debemos entrenar físicamente y construir buenos hábitos diarios de nutrición, ejercicio y sueño.
  • Mental: Se refiere a la concentración y la capacidad mental que aportas a las situaciones que enfrentas. La falta de enfoque mental se ve afectado por los malos hábitos de trabajo y falta de energía física, contribuyendo a la disminución del enfoque mental. Por otro lado, para lograr concentrarse correctamente, es importante mantener hábitos de trabajo organizados. Para poder mantener un alto nivel de energía mental es relevante practicar buenas habilidades de escucha.
  • Emocional: Corresponde a la suma total de sentimientos que sientes y demuestras. Es la conexión que experimentas con las cosas, los problemas y las personas. Es importante reconocer que  la esperanza y los sentimientos positivos son críticos para un buen desempeño. Para poder estar sano emocionalmente, es importante ser positivo cuando sea necesario, o “invocar” sentimientos positivos en cualquier situación, particularmente en situaciones estresantes.
  • Espiritual: Corresponde a valores, creencias y propósito de vida. Es fundamental que cualquier cambio que ocurra en tu vida o en tus comportamientos, debe estar alineado a los valores y propósitos personales. Lo anterior, es el verdadero poder del espíritu humano, que permite lograr cosas extraordinarias. Para entrenar el espíritu, es importante practicar  la consciencia como lo hace la meditación. Para lograr la fuerza de energía espiritual es importante reducir la brecha entre los valores y la vida cotidiana, anclando el comportamiento a un propósito superior.

2. La oscilación es clave:

La capacidad de una persona para aportar lo mejor de sí misma, se encuentra fuertemente conectada a una separación profunda, estratégica y frecuente. Al alternar los períodos de estrés con la renovación, puedes aprender a alinear tu trabajo, entregando un descanso al cuerpo cada 90 a 120 minutos. La cantidad de energía puede disminuir con el uso excesivo o insuficiente. Un efecto perjudicial es el estrés crónico, que si no logra recuperarse termina  agotando las reservas de energía, provocando el agotamiento y, en última instancia, socava profundamente el rendimiento.

3. El estrés es el estímulo para el crecimiento:

Para aumentar nuestra capacidad, debemos ir más allá de nuestros límites normales. En las 4 energías, la tensión sana del entrenamiento logra estimular la expansión de la capacidad y evita el burnout o agotamiento. Cuando se aplica la cantidad justa de estrés o tensión de manera adecuada, provoca que el crecimiento ocurra durante el periodo de recuperación.

4. Rituales:

Estos rituales proporcionan la práctica regular del desempeño deseado, dando como resultado que el comportamiento se convierta en hábito y sea parte de lo que usted es. De forma natural el 95% de nuestro comportamiento es habitual y el 5% es “voluntad”. Por esta razón, los rituales ofrecen rendimiento en todas las situaciones, incluso las más estresantes. Para esto, es fundamental crear un entorno de apoyo a tu alrededor para ayudar a mantener estos rituales.

Si tiene ganas de probarlo, te sugiero que comiences por crear primero un hábito de pensamiento positivo y luego hazlo hábito por hábito.

La teoría dice que si puedes ser tú mismo y estás entrenando bien, puedes trabajar principalmente con tus talentos y fortalezas. Apoyado por un trabajo con propósito, inspirador y significativo para ti. De esta forma podrás desplegar lo mejor de ti mismo.

¿Quieres saber más?

Facebook Futuro del Trabajo

Instagram Futuro del trabajo